• octubre 22, 2021 3:19 pm

Delirium Nostri

Cultura con un toque muy personal

El equipo de madres luchadoras del hospital ‘’Los Arcos’’ ya está de vuelta una temporada más, aunque esta vez tendrá que dar ayuda a otros padres que se encuentran allí con sus hijos y no a los suyos propios, que de hecho, solo salen en el último capítulo

En el caso de Marian, ella trabaja como apoyo de las familias, y es que a pesar de su enfermedad tiene que estar ocupada para no estar pensando todo el rato en la muerte de su madre debido al Covid. Se meterá en un caso como el de Rubén, un chico de acogida que es muy problemático. Le han apartado de su madre biológica debido a que ésta es alcohólica y vive en la calle, pero su padre de acogida, Héctor (Carlos Bardem) , no deja de luchar por el bien de su hijo y también por conseguir un poco del amor que le entrega. Querer tener esa relación le cuesta a Héctor la separación con Rosa (Melani Olivares) , su mujer. Cómo ya sabéis, en esta serie de cada personaje sale un problema. El problema de Angela (Esther Ortega) la madre de Rubén, es poder dejar el alcohol y empezar a rehacer su vida. No es fácil, pero con la ayuda de Marian poco a poco irá viendo la luz al final del túnel. 

Una de las caras más conocidas es la de Hiba Abouk en el papel de Raquel. Ella va a tocar la violencia obstétrica. Raquel, amiga de Olivia, llega al hospital dispuesta a dar a luz a su hijo Leo. Ella tiene trazado un plan de parto que a la hora de la verdad no es respetado por el Dr Matute (Adriá Collado) y éste hace lo que mejor le viene a él. Cuando Raquel recobra un poco el sentido se da cuenta de todo lo que ha pasado y comienza una lucha judicial contra el doctor y contra Olivia llegando a haber denuncias de por medio. A eso se le une una depresión postparto que le hace incapaz de ver o coger a su hijo por sentirse mala madre. Cuando por fin puede salir del hospital, crea una plataforma para recoger testimonios de otras mujeres víctimas de esa violencia obstétrica a manos del mismo doctor. Estalla una guerra entre ellos, debido al orgullo y altanería del doctor y solo un accidente hará cambiar la forma de ver que tiene el doctor.

Olivia se encuentra en su papel de madre, que no es todo de color rosa. Por suerte llega su hermana Juani para ayudarla con la niña. Pero que su hermana esté allí en su casa al final también termina siendo otro escenario de agobio. Con lo que terminó peleada con media plantilla del hospital, con su hermana y con los pacientes, con lo que la recomiendan tomarse unos días de descanso ya que está produciendo en ella numerosos capítulos de estrés. 

Luisa sigue dolida por la actitud que tiene su hijo Andy con ella. Decide volcarse de lleno en el bar y recibe la visita de su cuñada Sara (Lucía Jiménez) ya que su hijo está enfermo y no consiguen en el otro hospital dar con lo que tiene. Sara es una chica muy acaparadora que quiere ser el centro de atención con doble vida. Por un lado hace el papel de madre preocupada por la salud de su hijo, pero otra se dedica a medicar a su hijo para que enferme, cuando el niño se encuentra bien y deciden darle el alta, ella el atiborra a pastillas para que el niño sufra fallos multiorgánicos. Eso es algo que empieza a sospechar la doctora Olivia Zabala y con la ayuda de un compañero y de Antonio consiguen pillarla de lleno. Por otro lado, su otra doble vida, viene en los numerosos engaños a su marido con otros hombres. De hecho, quiere seducir a Antonio, pero éste le rechaza debido a que él quiere a Luisa. 

La relación amor-odio de Vicky y Eduardo que comenzó la temporada pasada se desencadena en una relación de amor, con algunos obstáculos de por medio. Por ejemplo, la edad de Vicky. Ese es uno de los mayores obstáculos a la hora de querer tener un hijo, eso y la enfermedad que pasó la enfermera. Deciden adoptar un niño, y precisamente la persona que les tiene que evaluar es Camila (Michelle Calvó), la adjunta de Eduardo en el hospital, que entre ellos no reina la armonía. Se lo pondrá difícil, pero Eduardo hablará con Camila para suavizar las cosas. Pero al final todo acaba mal, Eduardo y Camila comienzan a tener una relación a espaldas de Vicky y cuando Eduardo se da cuenta de que no pueden seguir así corta con la psicóloga. Ella por venganza decide que no pueden optar a la adopción del niño. Por supuesto que Vicky se entera del desliz que ha tenido Eduardo y rompen su relación.

Y la trama más cansina para mí es la de Laura y Dani. Ambos son pacientes del hospital. Laura está ingresada por bulimia y Dani por una enfermedad en el riñón que necesita un trasplante. Ambos están enamorados el uno del otro, y Laura para salvar la vida de su novio decide ser donante del riñón que necesita. Laura pertenece a la congregación religiosa evangelista y se rige por las normas que le dicta su padre. Por supuesto, sus padres están totalmente en contra de que ella le done el riñón ya que saben que el joven solo quiere a su hija para que sea su donante.

Creo que estas nuevas tramas han oxigenado la serie. Le ha dado esa vuelta de tuerca y le ha venido muy bien. Si es verdad que hay algunos personajes que ya sobran como es el caso de María Luisa, que al no estar ya sus hijos en el hospital están por rellenar hueco. Es de las pocas series grabadas en la pandemia que ya meten al covid en sus tramas, pero he echado en falta por ejemplo el uso de mascarillas y algún caso más del covid, para hacerlo más creíble. Esta temporada trata problemas que hoy día están muy presentes. 

Resaltar la actuación de Michelle Calvó, me reafirmo que es muy talentosa y una de las grandes actrices españolas.

Podéis ver la serie en Amazon Prime. 

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