Maldita Nerea arrasa en el Wizink Center: Yo tortuga hoy, mañana y siempre.

Sí, ya se que digo que todos los conciertos son especiales, pero cada uno es un mundo y tienen su encanto a su manera. Ayer, paradójicamente 14 de febrero, celebramos nuestro amor eterno por la música acompañando a Maldita Nerea en el Wizink Center. Llevándolo a términos amorosos, podríamos definir nuestra relación con el grupo murciano como un matrimonio que lleva años y años casado y pese a ello el amor sigue intacto como el primer día. La noche de ayer, se escribió a fuego en nuestra historia de fan, palabra de tortuga.

¿Alguna vez habéis pensado que se podía poner patas abajo a un Wizink Center haciendo percusión con botellas de plástico? El grupo Toom Pak encendieron la mecha para una noche perfecta, volviendo loco a cualquiera con su ritmo y su originalidad.

De pronto apareció él, con la calma de siempre y la presencia que lleva iluminándonos años. La primera canción en sonar fue “Nunca estarás sola”. Ya que estamos estableciendo metáforas, ayer se hizo patente esa promesa que hicimos en esta canción en el disco de “Mira dentro”, nunca caminarán solos, 15.000 personas corearon todos y cada uno de los temas.

A esta, la sucedieron himno tras himno, esos a los que no les hace falta quitarles el polvo porque a pesar de los años no envejecen. “¿No podríamos ser agua?”, “Cosas que suenan a triste” o incluso “Fácil” que llevaba años sin hacer acto de presencia en los directos del grupo, no quisieron perderse la fiesta tortuga.

Siete extraordinarios, son parte de la constelación del último disco de estos “Un planeta llamado nosotros”, ayer estuvieron en el Wizink Center. Su energía se captó en “Extraordinario”, tema trabajado con la fundación Alapar.

Cuando Madrid quiere que el mundo se detenga el mundo lo consigue, tatuándose en la retina de todos, siendo momentos que solo una persona que ha vivido a tu lado el concierto es capaz de entender. Como luciérnagas en la noche, los móviles se encendieron para arropar a “En el mundo genial de las cosas que dices”.

Obviamente, cualquier momento del concierto podríamos deciros que fue lo más emocionante del mundo, pero para mí, “Mira dentro” fue uno de los más tops. Creo que no hay nada mejor que crecer junto a un grupo, hacerte mayor y vivir nuevos retos. Pero, finalmente ellos son el “hogar” el lugar para encontrarte a ti mismo. Indescriptible.

Qué me puede gustar a mi un momento de intimidad en un concierto, a modo de oasis entre tanta descarga de energía, pareciendo que tantos miles de personas se reducen a una sola. Sonando a piano y voz, “La respuesta no es la huida” y “Por el miedo a equivocarnos” aportaron un toque diferente a las casi dos horas y media de espectáculo.

Por desgracia todo lo bueno acaba, no sin antes, hacer el ya veterano ritual para “El secreto de las tortugas”. Para soñar, hace falta amarrar los pues al suelo, y así fue, Jorge Ruiz sentó a toda la pista del Wizink Center, imagen para el recuerdo, que desembocó en una fiesta final tras “Un planeta llamado nosotros”, con Paco Salazar a la guitarra.

Sólo hay que perderse en un concierto de Maldita Nerea, para saber que caminar despacito y con buena letra es el camino, el camino para ser un poquito más feliz si cabe.

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