• septiembre 22, 2020 12:09 pm

Manhattan Transfer, el reflejo de una época.

El contrapunto es una técnica utilizada por el autor en la que las historias de los personajes se producen de forma simultánea de manera que en el texto se presentan de manera superpuesta. El protagonista no es ningún personaje al uso, sino la ciudad de Nueva York, definida como “el centro de todas las cosas”.

El único personaje que seguimos su crecimiento es de Ellen Tacher, de hecho, el libro parte desde que su padre Ed Tacher va de camino al hospital a ver a la recién nacida. Esta historia se superpone con el crecimiento de Jimmy y la pérdida de su madre o los idilios amorosos de Baldwin entre muchas otras más. En muchas ocasiones, estos personajes están unidos por una serie de vínculos, ya sean de amistad o incluso sentimentales.

Como he destacado en el punto anterior, el gran símbolo de la novela es la ciudad. Nueva York es el testigo silencioso del paso del tiempo por todos estos personajes. Muchos de ellos, consideran a la ciudad como una oportunidad para conseguir un buen futuro, lo cual asimilo a la idea del sueño americano, progresar y conseguir el éxito.

He extraído varias referencias que se hacen sobre esta idea en el texto del libro. Me resulta muy simbólica la comparación que se hace al comienzo del segundo capítulo, con otras ciudades gloriosas de la historia como Atenas o Babilonia con Nueva York. Precisamente se relata el momento en el que la población recibe la noticia de que se va a construir el ensanche de la ciudad haciéndola la segunda metrópoli del mundo. Más adelante, se plantea que Europa es un territorio que apesta, mientras que América es el futuro, sin importar el lugar de nacimiento o la educación recibida.

La obra comienza a principios del siglo XIX, cogiendo como referencia la construcción del ensanche de Nueva York, situamos el libro en marzo del año 1811, siendo un lugar creado para acoger a los extranjeros que llegaban a la ciudad.

Además, se refleja una sociedad que comienza a ser industrializada y la lucha de los derechos de los obreros en las calles. Especialmente, se hace referencia en una discusión de Ellen y Jimmy en un restaurante. Hay varias citas que explican la dura situación que vivía esta clase durante esta época. Se comparan con los esclavos de civilizaciones de la antigüedad como Mesopotamia o Egipto, diciendo que “esas masas oprimidas quieren realmente ser oprimidas; no sirven para otra cosa”. También, se plantea a los sindicatos como solución para que terminen autogobernándose.

El último suceso en explicarse es la I Guerra Mundial, centrándose en el descontento ante el gran número de muertes, además del de los excombatientes ante la falta de trabajo para ellos a su vuelta contrastado con el ambiente de júbilo cuando se gana la guerra.

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