• octubre 21, 2021 9:36 pm

Delirium Nostri

Cultura con un toque muy personal

Mónica Naranjo y Puro Minage: historia, amor y pasión en el Auditorio Nacional de Madrid.

En muchas ocasiones he utilizado la expresión noche histórica, pero la de hoy lo fue por muchas vías. Los números hablaron solos, pues Mónica Naranjo fue la primera artista no lírica en pisar el escenario del Auditorio Nacional. La valentía arropó a la cantante, que en plena pandemia, consiguió llenar un lugar tan mítico, respetando en todo momento las distancias de seguridad. Y por supuesto, la lluvia de amor y complicidad recíproca entre la cantante y su público sucedió.

Con el vestido de musa llena de brillo, de mirada cristalina y elegancia plasmada en su pisada fuerte, levantó los aplausos de todos. La encargada de abrir la noche fue la última en llegar a Minage, «Llévate ahora». La forma de narrar la historia fue hechizo.

No enamorarte de Mónica Naranjo, es, queridos amigos, misión imposible tras escucharla en directo. Y menos aún, tras el juego de seducción establecido en canciones como «Ahora, ahora».

Mónica Naranjo, es la voz a la que muchos confiamos nuestros días, con nuestros altos y nuestros bajos, como una mejor amiga, a la que narrarle nuestras vidas. Testimonios de sus fans nos acompañaron durante toda la noche, y con sus historias convirtieron la velada en mucho más emocionante si cabe.

Los juegos que se basan en los cambios de registro de la cantante, durante todas y cada una de las canciones, eran continuas descargas eléctricas en mi cuerpo, que ante canciones como «Perra enamorada» o «Amando locamente» calló rendido.

A pesar de la ausencia de Nek en «Amore, amore», la canción estuvo arropada de una manera excelente por el maestro Pepe Herrero, que condujo el concierto desde su piano.

A continuación, «Abismo» fue esa mano que Naranjo nos tiende día a día con sus obras y nos sube hasta el estrellato.
Da igual en qué idioma cante, en que ritmo, en que tono, que todos seguiríamos aplaudiéndola hasta la eternidad. «E poi» fue el ejemplo de ello.

La vida se basa en coleccionar canciones llenas de mensaje, llenas de vida. «Sobreviviré» es la eternidad, este tema tiene el secreto de la juventud permanente en sus versos. Un resorte para levantarse y seguir adelante. Es ese suspiro que produce en el fan tras el estribillo que lo dice todo.

A Mónica Naranjo no hay que explicarla, a Mónica Naranjo hay que vivirla.
Querida ídolo, sigue haciendo lo que te dé la gana.
Madrid siempre será tuya,
Madrid siempre estará encantada de seguirte aplaudiendo hasta que duelan las manos,
Me quedaría toda la noche junto a tu piano.
Aplaudir desde lo más profundo de mi corazón al maestro Herrero y a su maestría.

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