Noche de solidaridad y buena música en un concierto de locura en La Riviera.

Siempre he pensado que la música y la solidaridad, nacieron para ir juntas siempre de la mano y no separarse jamás. Anoche, fue el mejor ejemplo de ello. Cuatro de los jóvenes más influyentes de nuestra música, se reunieron en un concierto único en La Riviera, celebrado a beneficio de la Asociación Española contra el Cáncer.

El encargado de abrir la noche fue un tembloroso Nick, recién salido de la Academia de Operación Triunfo. Normal, pues fue el momento de estrenar su nuevo single, “Historias Robadas”. El tema recibió la aceptación de las fans del cantante que no dudaron en agolparse entre las primeras filas de la sala. Es esencia de su paso por el programa, defensa de todos aquellos que se sienten diferentes.

Antes de comenzar el concierto, también pasó por el escenario de la Riviera, Ainoa Buitrago. Primer contacto con la artista hasta antes desconocida por mí. Y sí, digo artista, porque ya lo lleva implícito. Valiente cuanto menos, se presentó ante el público con solo una guitarra, haciéndonos disfrutar y levantando la curiosidad de aquellos que no la conocemos. Apunten bien su nombre, llegará lejos.

Marta Soto, con su sonrisa cristalina y la humildad que la caracteriza tomó el relevo. Un artista que consigue que sus canciones pasen a ser himnos, ya tiene asegurada la eternidad, y hablo de uno de sus grandes temazos “Ya lo sabes” que fue su carta de presentación.

Noche de estrenos, y una de las canciones del mes pasado “Hoy en el metro” llegó a nuestros oídos. Si así es el adelanto de lo que viene por delante en la carrera del artista no me quiero imaginar los siguientes temas, fantasía.

Ya lo dije en mi último encuentro con Marta, ella es de esas voces que arañan, que traspasan sentimientos. Sentada al piano, con la fuerza de un huracán, nos presentó un tema inédito de título “Como nos miraba el mundo”. Quien a las musas le han hecho nacer, finalmente se convierte en una de ellas. Finalmente, “Entre otros 100” y “Quiero verte” cerraron su intervención.

Si hablábamos de una voz rota, pasamos a otra, que estableciendo una metáfora, te regala el mejor de los abrazos que te puedan dar. Y sí, hablo de Bely Basarte. Creo que no había mejor canción para explicar esta sensación que “Mariposas” que fue la primera en llegar.

El buen rollismo llegó a la sala de la mano de “Me miento mal” y “No te quiero ver llorar” para una noche de celebración y sonrisas. Bely es una persona que inventa su propio estilo y sus propios horizontes, es única. Nos volveremos a ver pronto, seguro.

Ay como me vuelve loca una guitarra eléctrica, que parta en dos el show, haciendo la diferencia y la locura máxima. Para ello no podía haber mejor encargado que Dani Fernández. Prendió mecha y estalló en un inicio espectacular con “En llamas”. Cierra los ojos, y es capaz de mover los sentimientos de cualquiera que se digne a escucharle.

Respiro, pero tampoco por mucho tiempo, pues no faltó en la noche el tema que comparte junto a su amigo Nil Moliner, y hablo del ya himno, “Soldadito de hierro”, haciendo su particular versión.

Hay momentos, en los que no puedo evitar darle las gracias a la diosa música por emocionarme como lo hizo anoche “Perdido en Madrid”. Canción que para más que perderse es para encontrarse a uno mismo. Delante de mis ojos, a escasos metros, dos de mis artistas más admirados, Sofía Ellar y el propio Dani. Conectando como nadie, y pasándose esos superpoderes tan especiales a través de la mirada. No hay palabras.

Disparo al aire, pero también momento para pedirle un último baile con su nuevo single. El mío con el manchego siempre será un penúltimo. Una vez que entras en su mundo ya es imposible de salir.

Sofía Ellar, siguió aumentando los grados de locura hasta unos límites insospechados, y aunque creo que no es casualidad el paralelismo, “La Revolución” fue la primera en llegar.

Con los pies bien amarrados al suelo con unas raíces muy fuertes, y siendo motivo para admirar, una Sofía emocionada, no dudó en recordar a todos aquellos familiares y amigos que han pasado por el cáncer. De esta forma, llegó “Rock and rolles de chiquillos”, renovada, como aquella por la que no pasa el tiempo, y cada vez que escuches este tema, encuentres un nuevo motivo para quererla.

Fuera penas, “Bañarnos en vaqueros” aumentó de nuevo las pulsaciones del público haciéndonos bailar con “Bañarnos en vaqueros” para desembocar en “Segundas partes entre suicidas” acompañada por Ainoa Buitrago. ¡Vaya futuro nos espera con ellas dos!

“Ahora dime” puto el punto y final a la noche, dejándonos por supuesto con ganas de más de la cantante que con tacones fuera, lo dio todo con una ilusión fascinante, con voltereta incluida. Nunca falla.

Cuando se preste la ocasión, no dudes en ayudar a estas iniciativas, pues noches como la de ayer te tatúan una sonrisa.

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