• septiembre 24, 2020 5:49 pm

Llegados a este punto del programa, tengo la sensación que hagan lo que hagan en la grupal no me va a convencer. Pero, perdonadme el atrevimiento, no se puede cantar el “Waka-waka” como si estuviesen en misa. Al final, se vió un destello de energía, que se difuminó en poco tiempo.

Por primera vez, vi a Hugo pudiendo ser algo más fuera del programa (si ya se que muchos lo visteis hace mucho tiempo, pero yo a mi ritmo). Interpretación sobresaliente, acompañada de una escenografía y un saber estar sublime.

Maialen, realizó un tema que perfectamente podría estar en un directo suyo sin desentonar. Pero quizá en una gala de tanto espectáculo pasó desapercibida.

El siguiente fue Bruno que creó un nuevo ecosistema en el que la felicidad es la reina absoluta. Un niño salió a jugar con su nuevo regalo, las congas. Corrió riesgos y ganó.

Cuando divas de este calibre pisan el escenario, el público es agradecido y por ello merece la pena ver programas de este estilo. Nia es Nia, y que voy a decir de ella que no haya dicho ya, terremoto. Eva, muy cómoda, está más cerca de ser la chica de la gala 0.

Otro nominado tomó el relevo, Rafa. Un giro interpretativo que permitió mostrar otra faceta. Pero si tiempo en la academia se ha agotado y justamente.

El miedo a que Flavio y Gérad no se soltasen estaba presente, pero las sonrisas de ambos nos dejaron locos. ¿Quién dijo que no sabían bailar? ¡Vaya dos seductores! De mis actuaciones favoritas de la noche.

Hasta la fecha, no había tenido un momento para emocionarme y que la piel se volviese de gallina. Ariadna, musa y estrella, no la hace falta seguir en la academia, tiene duende, una privilegiada. Dadle amor a “Con el santo equivocado” porfa.

El siguiente fue Jesús que nos hizo sufrir con un auténtico desastre. La nominación lleva llamando a su puerta gala tras gala.

Anaju, brava y diva, puso patas abajo el plató. Se está encargando de ser abanderada del requeton, estilo no muy visible hasta la fecha.  Además de una bella voz. Mis escasos conocimientos técnicos impiden conocer por completo el por que de esta nominación.

El broche de oro, lo puso una reina Samantha, con un temple brutal, una voz para quitar el hipo y una mirada capaz de derretir a cualquiera. La actuación de la gala.

Anoche, me vi sentada delante del televisor, con el mismo programa de hace 15 años, como si nada hubiese cambiado, me sigo ilusionando con la música de Edurne. Séptimo álbum para la cantante, apostando por un pop clásico y directo. Apunten, 10 de abril, “Catarsis”.

Creo que es obvio que nos quedamos con Gérad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *