Se abrieron las puertas del cielo y apareció Florence Welch

Con motivo de la gira High As Hope, Florence + The Machine llegó a Madrid la noche del 21 de marzo. Servidora pudo asistir a dicho evento junto con más de 15.000 personas, según la organización. Esa noche no era Madrid sino el cielo de Florence Welch y sus apóstoles The Machine.

Florence en concierto | EFE

Era mi primera vez en un concierto de la banda británica y madre mía, qué concierto. Al principio por los nervios no sabía que pensar, cómo actuar, “¿qué hago cuando salga? ¿aplaudo o grito?”. Al desvelarse el magnífico escenario digno de cuento de hadas ya me había quedado sin palabras así que me digne a esperar y dejar que mi cuerpo actuase solo. Y así fue. Primero entró la banda y el WiZink retumbó en aplausos pero, cuando llegó Florence, el ambiente tornó indescriptible. Una sonrisa al público y ahí estaba el hada, la diosa, con un vestido digno de una obra de J. W. Waterhouse.

June fue la canción escogida para el comienzo de este concierto de su High As Hope tour. Mágicamente consiguió una primera ovación con tan solo los primeros versos: “The show was ending and I started to crack…”. Pero no, el show acababa de comenzar y con más energía que nunca. Siguió con Hunger, canción que hizo saltar tanto a Florence como a pista y gradas. Y es que aquí comenzaba la magia de verdad.

Como un hada en el bosque Florence giraba, saltaba, reía y cantaba. Como dijo la misma Florence, lo que quería era transmitir amor, empatía y compasión con un público con el que estaba compartiendo mucho good feeling. Y para no hacerlo, la verdad.

Lucha contra la masculinidad tóxica

Florence detuvo sus saltos pero no su sonrisa para anunciar, de manera muy especial, cual sería su siguiente canción. Patricia había sido la elegida, dedicada a una persona “muy cercana y especial”, la cantante: Patti Smith. Sin embargo quiso dejar muy claro que una parte de esta canción no era por Patti, sino por la masculinidad tóxica. Ella sabía que sus fans no tenían esos comportamientos tóxicos, lo sentía, pero quiso dejarnos claro que ella luchaba contra eso y que nosotros debíamos hacer lo mismo. Y lo haremos, Florence.

Florence Welch durante el concierto | DNostri

 

Y llegó entonces Dog Days Are Over, canción muy esperada por todos. Durante todo el concierto había cambiado entre High As Hope y sus antiguos éxitos y este es una pieza fundamental para todo fan. Eso si, antes nos pidió, de una manera muy británica que dejásemos los móviles guardados o, como dijo ella, “put your fucking phone’s away“. Es, aún así, un ángel con la boca un poco sucia. Pero el público lo hizo, los móviles se apagaron y las manos volaron al cielo. Florence no dudó tampoco en agradecer a todos los fans, tanto los nuevos como los que llevan desde Lungs con ellos que estuvieran ahí. Y es que somos una familia y Florence nos hace sentir como tal.

Su nuevo éxito, Moderation también tuvo hueco en este concierto lleno de emociones junto con What Kind of Men, partes en las que se soltó la melena. Lo cierto es que todos nos la soltamos, tuviésemos más o menos pelo.

Hubo también hueco para las anécdotas como que, la primera vez que estuvo en España, no le pagaron con dinero…Y ahí lo dejó, en el aire.

Pero, sin duda, uno de los mejores momentos fue cuando Florence saltó del escenario para correr por toda la pista mientras cantaba Delilah. Fue un momento mágico, increíble. Aunque estuvieras en gradas te transmitía esa energía y te daban ganas de correr a su lado. Cuando volvió al escenario portaba una corona de flores que la hacía reina de todos por una noche o una vida. Pero la guerra no acababa. Florence no dejaba de saltar y abrazarse a los fans de primera fila para disgusto de la seguridad que intentaba apartarla, pero ella no quería. Ella quería estar con todos y así lo sentimos.

Love each others

En otra de sus pausas nos pidió que nos amasemos los unos a los otros, siendo conocidos o desconocidos. Ella nos ama y quiere que eso hagamos sus fans, amarnos entre nosotros también. La profeta del amor habló y eso sucedió, mirases donde mirases había gente abrazándose o cogiéndose de las manos sin conocerse. Estas cosas solo las consigue Florence.

Entrando ya en la recta final la cantante nos quiso introducir a su infancia con South London Forever, canción dedicada al lugar donde creció pero además nos invitó a acogerla como una canción del hogar de cada uno.

Y finalizando un concierto de enegería femenina, Florence comenzó a afinar al público para que fuésemos los encargados de cantar la que sería la última canción pero la más esperada sin duda: Shake it Out. Con más energía que nunca la banda comenzó a tocar los primeros acordes y Florence nos dio la entrada y vía libre para el estribillo, que fue todo para el público. Era el momento de terminar de dejarse la voz con los británicos y así fue. ¿El único problema? Que se hizo demasiado corto. Sin embargo Florence dedicó unos minutos a firmar autógrafos a los afortunados que pudieron colocarse en primera fila mientras el resto esperamos a que la cantante se marchase para despedirla con aplausos y gritos de “¡guapa!” y “¡diva!”.

A nivel de artistas internacionales este ha sido, sin duda, uno de los conciertos de lo que lleva del año en España y dudo que pueda ser fácilmente superado. Florence ha dejado huella y felicidad en Madrid y va a ser difícil de olvidar.

#AmandoElIndie: Florence + The Machine

Imagen de portada: Agencia EFE

 

 

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