El fin de una era

Se terminó. Juego de Tronos ha llegado a su fin y tan solo podemos dar las gracias por ser una de las mejores series de la historia (si no la mejor). Profundas tramas, personajes redondos, una simbología digna de civilización real y la fantasía que todos deseábamos ver en nuestras pantallas. Sin embargo, una serie que llevaba 7 temporadas siendo un sobresaliente ha terminado rozando el aprobado en tan solo seis capítulos que han dividido más opiniones que la política.

Toca ponerse serios

Puede habernos gustado más o menos esta última temporada, pero hay que reconocer que, comparada con las primeras, ha tirado por la ventana la historia que conocíamos. Arcos cerrados a presión; actores que no se encuentran con sus personajes, que los han perdido; diálogos dignos de un cartel de desmotivaciones y un final de cuento de hadas. Sí, de cuento de hadas. La familia más maltratada al final termina siendo la heroica, cuando tan solo Sansa y Arya pueden defenderse en esta última temporada. Jon proclamado héroe sin hacer literalmente nada y Bran, un personaje que ha estado desaparecido media serie, ahora manda “porque no le queda otra”. Si me dicen esto al principio de la serie no se si me habría echado a reír o a llorar. Aunque, desde luego, este capítulo me ha sacado varias carcajadas.

Previsible a más no poder. En las redes sociales se ha hablado mucho del capítulo y se ha acusado a quienes no nos complace de dos cosas: La primera, como no, el típico “si no te gusta, hazlo tú”. Pues ojalá haber podido estar en el proceso de creación de una serie así, pero tampoco se está pidiendo hacer todo de cero. Simplemente se busca el respetar a los personajes tal y como eran, dándoles un final digno (porque mejor no entro en la muerte de Cersei y Daenerys). Sinceramente, con tres episodios más la temporada podría haberse salvado. Lo segundo es decir que se busca “un final Disney” y tengo que decir un NO rotundo. No, un final Disney es, como he mencionado antes, lo que hemos tenido. El final que realmente le encajaría a esta serie es dejar a Daenerys como la reina loca en la que se había convertido, un final “malo” si que habría sido inesperado.

El personaje de Daenerys podría haber marcado una diferencia en el argumento. La mujer que quería seguir rompiendo cadenas ha muerto de una forma patética junto con la temporada para luego hacer una elipsis que nos transporta a una serie que parece más sitcom que otra cosa. ¿De verdad alguien se cree que Gusano Gris, tras ver morir a su amada y después a su reina, iba a dejar a los dos traidores con vida? ¿Y mostrarse tan impasible ante el discurso de Tyrion? Decepcionante, al igual que el final del capítulo. Tan solo se salva la coronación de Sansa y el comienzo de una nueva aventura para Arya. La mirada hacia el pasado de Jon está muy bien encajada, si, pero, personalmente, es un personaje que lleva suspenso desde la primera temporada (se tenía que decir y se dijo) y merecía un final menos justo.

 

Pese a esto…Gracias

No ha sido el final que todos esperábamos. Juego de Tronos ahora está en la lista de finales decepcionantes de la manita de Perdidos, pero es lo que toca. No podemos olvidar las siete temporadas que han pasado y que han significado tanto para muchos. Juego de Tronos nos ha dado muchos personajes a los que amar y otros tantos a quien odiar junto a unos actores que se merecen todos los premios existentes.

Momentos como la Destrucción del Septo, la Boda Roja o la muerte de Oberyn son muchos que no se nos olvidarán, al igual que esta temporada nos ha regalado la destrucción de Desembarco del Rey. A todo esto se le suma la banda sonora compuesta por Ramin Djawadi, un auténtico genio, y una fotografía espectacular a la que no se le puede poner ninguna pega.

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Será muy difícil superar esta gran serie y encontrar una nueva favorita de semejante calibre. Simplemente queda dar las gracias a todos los que han hecho posible esta gran historia. Gracias por ocho temporadas a nuestro lado, creciendo juntos, convirtiendo la espera de cada madrugada en un ritual. Ahora quedará aguardar a los spin off que, aunque no serán lo mismo, prometerán saciar nuestra sed de fuego y sangre.

Valar Morghulis.

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