Entrevista a Silvio Soldini, director de «Las catadoras de Hitler»

Entrevista a Silvio Soldini, director de «Las catadoras de Hitler»

Bueno, pues, sin lugar a dudas ha sido una experiencia muy, muy interesante y también muy bonita, eh, porque, bueno, la idea era cómo conseguir reflejar esta historia de una manera lo más real posible. Esto lo tenía claro desde el inicio, quería evitar todo tipo de falsedad o que al ser una película, digamos, de época, pues no representase realmente lo que era, ¿no? Entonces lo primero era que había que rodarlo en alemán, así que necesitábamos actores y actrices alemanes. Esto lo tenía claro desde el primer momento y la verdad es que encontré un grupo de actrices, maravillosas, grandísimas profesionales, buenísimas personas y con ellas pues he trabajado muy a gusto. Además, también con todo el equipo de vestuario, de maquillaje, peluquería… nos hemos embarcado todos en rodar esta película cuyo objetivo, como decía, (y lo más interesante), era mantener esa realidad de ese momento histórico.

Bueno, pues yo estuve leyendo al respecto, me estuve informando, estuvimos viendo también muchas fotos de la época junto con el guionista, maquilladora…, en fin, todos los miembros del equipo. Y la idea era un poco, pues hablar de nuestras ideas para unificarlas, ¿no? Y unificar ese conocimiento que cada uno de nosotros teníamos, pero también la creatividad con el fin de, precisamente, tener una imagen homogénea luego de la película. Luego, por ejemplo, con el tema de las SS, necesitábamos también uniformes reales. Teníamos que saber cómo se movían, los soldados de la SS, cómo se hace el saludo nazi, que no es para nada fácil de hacer. En ese sentido también contamos con un consultor, porque como digo, al final la idea era conseguir que fuera todo lo más realista y creíble posible.

Bueno, en primer lugar, no hay que olvidar que al final es una película basada en una novela. Entonces, ya la novela, representaba los hechos de esta manera. Pero es verdad que luego en la novela, pues aparecen otros hechos, otros personajes que no hemos podido incluir en la película, porque entonces no podríamos habernos limitado a las dos horas. Entonces, lo que acabamos decidiendo. Era precisamente ir restringiendo cada vez más ese tiempo de acción, ese terreno de juego, por así llamarlo. Y lo que queríamos era que se sintiese esa guerra, pero sin ver la guerra, ¿no? Porque si pensamos que de esa manera, la película podía ser mucho más especial y mucho más potente. Al final es una película de guerra en la que no vemos a los hombres hacer la guerra, que a lo que estamos acostumbrados, sino que vemos más bien a cómo las mujeres la sufren. Y esto es lo que hace que esta película sea tan especial.

Bueno, como decía al final, esto también está muy presente en el libro de Rosella, el tema de, de la amistad y la complicidad entre los personajes. Luego, por ejemplo, la amistad entre Rosa y Elfriede, en la película va mucho más allá que en el libro, ¿no? Incluso el final es diferente. Pero bueno, en cualquier caso, pues esto es algo que se ha trabajado desde el principio con las actrices. En los ensayos, antes del rodaje, se buscaba dar muchísima profundidad a todos y cada uno de los personajes, como si todos fueran protagonistas, también para, eh, desarrollarlos plenamente. Y bueno, pues prestando atención también a cómo evolucionaba esa relación y todas esas escenas a lo largo de un arco de tiempo que abarca, pues un año. Entonces, a lo largo de ese año, pues vamos viendo cómo las relaciones entre los personajes cambian, cómo afloran los nuevos sentimientos y al final, pues cómo se va desarrollando todo ese tiempo hasta llegar al final.

Bueno, por desgracia, sí, efectivamente la película pues puede reflejar también la situación mundial, eh, que estamos viviendo a día de hoy, que ha cambiado mucho, eh, los últimos cinco o seis años. Al final, yo creo que cada espectador se tiene que llevar sus propias reflexiones de la película, pero sí podríamos utilizar esta pues como una especie de reflejo, de espejo ante las realidades que estamos viviendo hoy. Yo creo que esta película lo que nos ayuda es a entender, ¿no? Pues cómo estas catadoras desde el principio de la película hasta el final, pues lentamente, eh, van pasando de ese miedo inicial a acabar acostumbrándose. Es decir, acaban yendo todos los días a catar los alimentos sabiendo que en cualquier momento pueden ser envenenadas. Y entonces vamos viendo cómo ese pensamiento inicial, pues se va alejando a lo largo de la película. Y esto es algo que nos puede estar pasando a nosotros hoy en día, ¿no? Al final nos estamos acostumbrando a las situaciones que vivimos a nivel mundial de guerra, nos acostumbramos a este horror, nos acostumbramos a los genocidios, eh, que se han vivido y, eh, bueno, pues desgraciadamente, esto es algo a lo que no nos deberíamos acostumbrar, que por suerte nosotros al final vivimos nuestras vidas y no estamos viviendo esta guerra, quién sabe si en un futuro, pero sí nos acostumbramos a todo lo que estamos, lo que está sucediendo a nuestro alrededor.

Bueno, en lo que se refiere al nazismo, pues la verdad es que no sé qué, qué nos queda ya por aprender a día de hoy, pero, bueno, ha habido muchas películas, es, libros que se han escrito al respecto. Quizá lo que sí que podríamos aprender es a reconocerlo, ¿no? Cuando veamos algo parecido, pues poder, eh, reconocer que está sucediendo. Y luego, en cuanto a mi mayor aprendizaje, eh, respecto de la película, pues yo diría que al final he aprendido de ver cómo podemos tratar una época que no es la nuestra y aun así sentir que hablamos de, del día de hoy. Eh, y de esta manera, pues que alguien que vea la película, ¿no?, como espectador del 2026, eh, sea capaz también, pues de reconocer un tiempo, eh, pasado, eh, pero sin sentir que esos personajes son distantes o que el efecto que generan en el espectador es distinto del que debería ser. Entonces, esto sería, eh, digamos, la, la mayor enseñanza. Em, y al final, pues que también es un ti– es una película que nos permite acabar viviendo, eh, esa vida junto con los personajes, ¿no? Y acabar viviendo esa historia. Eh, además, ahora estoy recordando que Rosella Postorino, la escritora de la novela, la primera vez que vio la película, se giró y me dijo: «Me ha encantado, eh, porque además mantiene el alma de la novela, pero además podría ser una historia distópica». Es decir, cambiando uniformes, algunos aspectos técnicos y demás, podría ser una historia que suceda en un futuro próximo.

[ríe] Esperemos que sí. España. Gracias, Laura. Muchas gracias.

DELIRIUM NOSTRI

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