Con la mirada de quien sabe que puede derretir el mismísimo fuego, Violeta volvió al origen, al Coca-Cola Music Experience. La cantante granadina, consciente de ello, creó un show solo acto para quienes lloran abrazados al recuerdo, pero soñando con un presente prometedor. “El x venir” fue la canción que descorrió el velo, esta vez negro.
Poco a poco, con el poderío de una persona que nació para ser diva, fue avanzando en el escenario, y clavándose a fuego en nuestros corazones. Con disparos certeros como en “Libertá”, la artista fue elevándonos hasta el cielo de Madrid. Y sí, cuando quisimos pestañear, ya nos encontramos con un nuevo paso hacia el futuro.
El fuego se transformó en pasión para terminar en un “Delio” absoluto, aunque para “Delirio”, el grito que creó cuando anunció música la próxima semana. Con la sonrisa de medio lado, triunfadora, se marchó del escenario, dejándonos siempre con ganas de más, pero con el corazón lleno de alegría.

