Riverland 2026: el sueño musical de una noche de verano

Riverland 2026: el sueño musical de una noche de verano

Contra todo pronóstico meteorológico, Asturias le dio una tregua al Riverland Fest. La amenaza constante de lluvia que planeaba sobre el recinto de Arriondas se disipó, dejando a cambio un ambiente inigualable que confirmó, una edición más, que no hay mejor escenario geográfico para albergar esta cita. A orillas del río Sella se respiró una sintonía impecable entre miles de asistentes que, a pesar de llegar desde rincones tan dispares como Mallorca, Granada, Mérida o Madrid, compartían un mismo código generacional. El festival asturiano ha dejado de ser solo un evento musical para convertirse en el punto de encuentro anual donde el público del underground y la música urbana converge con la misma energía.

El festival ya había dejado claras sus intenciones desde su primera jornada, congregando desde el primer momento a un público ansioso por estrenar el recinto y entregarse al directo. Nombres de culto en la escena como Sticky M.A. se impusieron sobre el escenario, mientras que el r&b alternativo de L’haine y la innovación de Stereo Madness se encargaron de encender los primeros grandes focos de energía. Una apertura de cartel impecable que sentó las bases de la intensidad que reinaría en los días posteriores.

La jornada del 22 de agosto arrancó marcando un estándar muy alto de mezcla. La elegancia pop de Natalia Lacunza y la vanguardia inclasificable de Ralphie Choo calentaron unos escenarios por los que también pasó el descaro de Mvrk bien acompañado de otros compañeros de escena. Sin embargo, uno de los momentos que quedarán grabados en la retina de esta edición fue el momento de Juicy Bae. A pesar de salir tarde al escenario por motivos totalmente ajenos a la artista, la sevillana supo compensar al público con creces firmando uno de los momentos más icónicos del fin de semana: subió al escenario a invitados como Hoke o Taichu, y coronó su setlist interpretando “Chin Chin”, uno de sus temas más recientes junto a Lorna.

Esa red de colaboraciones y apoyo mutuo que define a la escena actual fue la tónica dominante en la jornada del 23 de agosto. Si el día anterior Juicy Bae reunía a sus compañeros, al día siguiente fue Lorna quien le devolvió la jugada invitándola a su propio show. Fue un día sin descanso que mantuvo la intensidad intacta gracias a directos sólidos como los de Leïti, C Marí y el siempre magnético Hoke.

Pero si hablamos de locura colectiva, el premio se lo llevó Abhir. Su actuación desató la absoluta locura en el recinto; fue, con total seguridad, el concierto del festival en el que más gente se vio saltando al unísono, generando una de las mayores descargas de adrenalina de todo el fin de semana. Sin bajar las revoluciones Ben Yart volvió a hacer suyo al público con su estilo impredecible.

El broche de oro a las sorpresas del cartel lo puso Metrika. La artista aprovechó la visibilidad del Riverland para regalarle a los asistentes un estreno en primicia, presentó «Porno», un tema inédito que verá la luz el próximo 18 de septiembre. Para redondear la actuación, volvió a hacer gala del espíritu colectivo del festival subiendo al escenario a Lorna.

El Riverland Fest de este año no solo esquivó el barro y los paraguas, sino que demostró que su verdadero motor es la fidelidad de un público incansable. Un fin de semana que corrobora que la música urbana en España no es una moda pasajera, sino una escena muy sólida que ha encontrado en Asturias su casa de verano perfecta.

LOLA ALONSO

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