La elegancia es una forma de ser, que se percibe desde la primera vez que se ponen los ojos en el rostro de una persona. Todos sabíamos que era una palabra que iba a acompañar el crecimiento de Bea Fernández como intérprete, pero no podemos evitar deshacernos ante su presencia en cada nuevo sencillo de la cantante.
“La vida cambia” es solo una muestra de todo ello. La artista sorprende con una canción orgánica, de esas que suenan como si la madrileña interpretase la canción en tu oído, sin plataformas intermediarias. De esta forma, consigue un sonido rico e inteligente, que le da un toque único a su forma de escribir.
Directa también es la lírica de esta canción. Se reflexiona sobre el paso del tiempo, mientras una persona regresa a nuestras vidas escondiendo todo el mal que realizó en el pasado.

