Se puede ascender desde un alto edificio al cielo sin necesidad de ascensor, con dos simples pasos. Pero este hecho no es accesible para todo el mundo, hace falta estar tocado por una varita mágica y que trabajar esa luz sea uno de los grandes trabajos del existir. Esto es lo que ha hecho Chiara Oliver, la que fuera concursante de OT2023. La menorquina nos ha hechizado con su segundo single “3 de febrero”, el cual es una auténtica joya.
Esta canción es un susurro de las musas al oído. La sensibilidad y la inteligencia se abrazan en un baile cargado de sentimientos, que poco a poco asciende para culminar en el pico más alto de una montaña que promete aumentar de altura en los próximos años. Sin duda, sabe representar la epicidad de un corazón roto, con un sonido internacional del que pocos artistas son portavoces en nuestro país.
¡Impecable!

