Madrid es una ciudad llena de vida. Cada calle es un ambiente completamente diferente a su paralela, y ya no os cuento, si el visitante osa a bajar sus escaleras y adentrarse en las profundidades de la capital, para encontrarse con la mismísima música, cara a cara. Así fue el estreno de «Involuntario» de Yarea en la Sala Sol, la mismísima personificación de la Diosa Música encima del escenario.
La cantautora logró acariciar el micrófono con sus canciones, tan certeras como un dardo al centro del corazón, las cuales consiguen ser cronistas de lo que supone pasar a la vida adulta, donde la nostalgia y la búsqueda de una brújula certera preside el día a día.
El concierto comenzó con «Dime si tú», derivó en una bella «Espina», la piel habló en «Tu nombre» y viajamos a su anterior proyecto en «Salvaje Oeste».
El amor también tuvo su protagonismo en «Noviembre» junto a Dani Fernández, donde las miradas y las voces derritieron a los presentes. Y también hubo tiempo para otra colaboración exquisita junto a Bely Basarte en «2017».
Con tan solo una guitarra y un violín, nos sedujo con «Aunque no te lo diga» y de forma inevitable tuvimos que decir adiós a un concierto tan elegante como inteligente en «22:22».
En definitiva, ver a Yarea es la explicación perfecta de porqué nos gusta tanto la música en las distancias cortas, pues la verdad del público y de la artista danza sola al compás de las canciones. Sublime.

