Las series exitosas tienen dos caminos, el primero de ellos es explotar su brillo para escribir el punto final a tiempo, y el segundo es alargar constantemente, aunque parezcan inverosímiles, las tramas. Este es el caso de Élite que hace unas semanas publicaba su quinta temporada.
En esta ocasión, un nuevo asesinato llega a “Las Encinas”, como no, envuelto entre los típicos interrogatorios, que poco tienen de enganche a estas alturas, puesto que resultan extremadamente repetitivos.

Una vez más la toxicidad entre las relaciones sentimentales y sexuales de los “adolescentes” del colegio reina en cada uno de los episodios. Extremadamente escandaloso me parece el caso de Phillipe (Pol Granch), el cual, en la temporada pasada viola a su pareja. El guion comete un grabe error: victimizar al violador y darle poca importancia a la víctima. No contentos con ello, muestran de nuevo otra violación, que a pesar de no ser explícita, no deja de ser desagradable.
En esta nueva temporada, se incluyen nuevos personajes. Por un lado, tenemos a Isadora (Valentina Zenere) y Bilal (Adam Nourou), los cuales parecen introducidos con calzador puesto que el desarrollo de los personajes es muy escaso. En otro extremo tenemos a Iván (André Lamoglia) el cual pasa con un notable su primera inclusión en la serie.

-SPOILER ALERT-
En cuanto al escaso desarrollo también se puede incluir el asesinato de Samuel. Las causas y las consecuencias quedan relegadas a los últimos dos episodios, dejando en bandeja una nueva temporada. Para mi gusto, ha sido un final forzoso para el personaje interpretado por Itzan Escamilla.

