La madurez supone darse de bruces con una realidad de diversas tonalidades. Ruslana ha compuesto la cara B de la realidad que se visibiliza habitualmente. “ANOMIA” es la creación de una nueva norma vital, esa que le mira con rebeldía al dolor para desafiarlo en un nuevo baile eléctrico. Recuerda que el segundo disco de la cantante se encuentra en plataformas desde este viernes 9 de octubre.

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