Una vez más, David Martínez Álvarez, conocido bajo el seudónimo de Rayden, ha vuelto a dar un giro dentro de su carrera como escritor. El pasado mes de junio, publicó su cuarta novela, titulada “El ciego que describía el mundo”. Si te gusta leer literatura que te deje la emoción impregnada en la piel, este es sin duda tu libro.
El primer acierto de la novela es su dinamismo. Se trata de un road trip que implica mucho movimiento al narrar dos historias ocurridas en un viaje en taxi. El mar y los paisajes descritos hacen que los espectadores puedan imaginarse con todo lujo de detalles la trayectoria de sus personajes y, por lo tanto, se vean implicados en una atmósfera totalmente inmersiva.
Por otro lado, hay que resaltar el lenguaje utilizado. Como buen poeta, Rayden vuelve a sacar su gran facilidad para construir versos. En esta ocasión, encuentra su fuente de inspiración en la rutina, tanto en su tristeza, como en sus luces.
Además, encuentra una definición bella de la amistad. Por un lado, encontramos la belleza de los encuentros casuales que se convierten en eternos y por otro, el camino final de una relación destinada a terminarse.
