La diversión puede ser entendida de muchas formas. El pasado viernes, Ruslana y María Escarmiento la definieron con una colaboración que bien podría convertirse en un imprescindible dentro de la banda sonora de este verano, con “Anatomía de una Estrella”.
Esta publicación se ubica dentro de las constantes vitales del hyperpop. Son una lluvia de colores, que aporta un lado positivo a la oscuridad tan seria de la letra. Sin duda, esta canción no es para cantar, sino para gritar mientras se salta como sino existiera un mañana.
En la letra, las cantantes hacen una auténtica anatomía de lo que supone la fama. Son sinceras, y permiten que el oyente empatice con un cambio tan fugaz de vida.

