Ruslana sigue escribiendo los capítulos que formarán parte de su segundo disco, que, sin duda, son mucho más que un nuevo camino laboral, sino que también llegan a ocupar un espacio vital a la hora de narrar su propia madurez. Este viernes, ha llegado a nuestras vidas “mi vocablo”, un estreno que no nos ha dejado indiferentes.
Este tema deja a un lado el color, para apostar por una gama mucho más oscura, llegando a alcanzar tonalidades grises. Sin duda, a nivel sonoro la artista nos ha regalado una canción muy completa, pues, es capaz de enseñarnos su cara más íntima, para derivar en el salto eterno de la electricidad del rock. Una vez más, hay que aplaudir su magnetismo.
La letra expresa su propia realidad, pero también la de cualquiera que escuche esta canción. El ruido de la ciudad invade su día a día, y se establece una contradictoria, pero realista dicotomía. En medio de tanta gente, la soledad acecha en una esquina.

