Hay proyectos que no buscan contarlo todo de golpe. ‘Sal y Oro’, el nuevo EP de Lu Jr, es uno de ellos. Seis canciones, diecisiete minutos y cuarenta y cuatro segundos de neo soul ambiental que no necesitan más para decir lo que tienen que decir.
El disco se estructura en dos mitades. La primera, de ‘Tu Cara’ a ‘CLEAN’, habla del derrumbe: los recuerdos que se van borrando, la gestión emocional y social de una separación, la dificultad de imaginar un futuro distinto al que ya se había construido. ‘Tu Cara’ abre ese tramo desde el momento más cercano a la ruptura; ‘Mi Fe’ profundiza en esa sensación de no creer que pueda repetirse algo igual; ‘A Puro Dolor’, versión de un tema que ha acompañado al artista toda la vida, cambia el punto de vista para narrar desde el lado de la otra persona; y ‘Pasá’s las Tres’, con Sislah, aborda, sin juicio, esos mensajes de madrugada a un ex: «Quise abordar el tema de una manera respetuosa con la otra persona […] con cierto sentimiento de pena y culpa, como que ella debería estar disfrutando y sin embargo está pensando en mí», explica Sev’s. La primera parte cierra con ‘Clean’, el instante en que el artista se pone a sí mismo en el centro: «Ya me he quitado ese veneno que era el ‘amor’ […] ahora estoy para mí».
Un interludio hace de bisagra, una despedida a modo de speech, antes de que arranque la segunda mitad, la de volver a intentarlo. ‘Mírala’, con Cloty, tantea el terreno sin prisa; ‘Preparao’ y ‘No Lo Puedo Evitar’ conviven con la duda y el deseo a partes iguales; y ‘AMOR’, el focus track, cierra el círculo con un gesto tan simple como definitivo: pedirle a alguien que use ese apelativo con él, señal de que está listo para volver a intentarlo.
«Escribirlo prácticamente en paralelo a lo que iba viviendo ha hecho que el proyecto se sienta más real y orgánico», cuenta Sev’s, que asegura no haber tenido que «hacer memoria» para conectar con esos sentimientos. El proceso le ha dejado aprendizajes muy concretos: priorizarse a sí mismo, entrar «limpio» en cada nueva relación y, pese a todo, seguir siendo un romántico. Sobre la persona que inspiró los primeros temas (con quien no habla desde hace casi dos años), solo tiene palabras de cariño: se alegra de que haya rehecho su vida y espera que, si escucha el disco, lo sienta como lo que es, «un recuerdo precioso».
