Con la mirada de quién sabe perfectamente lo que está haciendo, la noche de Madrid hizo que los ojos felinos de Sienna saliesen a relucir. El cantante valenciano presento en la sala Babylon su nuevo disco, titulado «Lince». Sin duda, es un proyecto que ha llegado a nuestras vidas dispuesto a hacer mucho ruido.
«Lince» es un disco muy experimental, que es capaz de dibujar su propio círculo, y en el directo convertirse en una bomba de lo más orgánica. Las guitarras y el bajo se apoderan de los espectadores, haciéndoles sumirse en la película de sus propias vidas. Todo ello, fue acompañado por el dominio pleno del escenario por parte del cantante, que parecía devorar con clase cada uno de los versos.
Además, también tuvimos un viaje de lo más especial, concretamente a Valencia. La María se subió al escenario para abrazarnos en la poesía del hogar. En un acústico que enmudeció la sala, nos dejó la piel completamente erizada, pese a que muchos no entendiéramos el valenciano. Con ello, nos demostraron que el arte no entiende de idiomas.
