La magia de Amaia Romero, reside en un hecho tan sencillo como complicado: nunca sabes por dónde va a salir. En esta ocasión, ha puesto alza su lado más folclórico, arraigado por su orgullosa raíz navarra, para volarnos, una vez más, la peluca, en “Aralar”.
No es la primera vez que Amaia rinde homenaje a su tierra, pero poder disfrutar de la raíz que le ata al suelo, en primer plano sonoro, es un auténtico privilegio para nuestros oídos. Este suceso toma forma en un sonido casi mitológico, que engrandece la experiencia de viajar metafóricamente hasta la Sierra Navarra.
Por otro lado, hay que aplaudir el videoclip. La naturaleza y el toque ancestral, se abrazan a la perfección con la tecnología, siendo un paralelismo muy similar a la música de Amaia.

