• mayo 19, 2024 1:28 pm

Carlos Rivera protagoniza un show idílico en «Las Noches del Botánico»

Entre la perfección y la emoción se encuentra la música que provoca que las lágrimas de los oyentes salgan a propulsión sin apenas avisar, como restos de chispas producidas por varitas mágicas.

En esta ocasión no estoy hablando de un mago fruto de la ficción, sino uno de carne y hueso con ADN mexicano. Carlos Rivera propuso un «Viaje a todas partes» a Madrid y todos los asistentes se sumergieron en un viaje con infinitas formas de definir el amor: tanto de forma sonora como metafórica.

El primer destino de este inolvidable viaje solo podía ser México. El país latino recibió a Madrid con el inconfundible sello Disney de «Recuérdame». A pesar de encontrarse en el inicio del show, consiguió erizar la piel, puesto que escuchar cada una de las canciones de Rivera en directo mejoran la experiencia con creces de hacerlo a través de las versiones de estudio. Además, durante este momento, varios seres queridos fallecidos de los fans aparecieron en las pantallas.

Tras brindar con mezcal, el artista se vio arropado por un coro de todopoderosos cantantes y bailarines, que aumentaron las cuotas de epicidad en canciones como «La luna del cielo». Sin duda, a pesar de la grandeza del escenario, el artista consiguió crear un ambiente íntimo donde parecía cantar mirando directamente a los corazones de cada individuo.

Posteriormente, la lluvia de reivindicaciones sobre los distintos tipos de amor comenzó con fuerza. Ejemplo de ello fueron «Sería más fácil», dedicada a su recién fallecido padre o «Digan lo que digan» que dio con la puerta en las narices a todo aquel que se cree digno de juzgar el amor ajeno.

Como no podía ser de otra forma, España fue el siguiente destino. En el corazón de Madrid, Carlos Rivera continuó cultivando su idílica historia de amor con nuestro país mostrándose siempre agradecido con él, en canciones dedicadas a sus fans como «Valió la pena». No pudo faltar «Me voy a Madrid» o el aclamado chotis «Madrid, Madrid, Madrid». Tras ello, un pequeño guiño a los tablaos flamencos apareció sobre el escenario y con él, un brillante baile de Rivera en «Regrésame el corazón».

Posteriormente, el avión volvió a despegar para aterrizar en la fiesta típica de Brasil. Y como no podía ser de otra forma, las caderas se desencadenaron al compás de «Amo mi locura» entre otras canciones. Además, un pequeño grupo de seguidores pudieron subirse al escenario para disfrutar de la cercanía del artista.

En Francia, pudimos disfrutar de la cara más sensual del cantante en «Empieza por mi boca» e incluso, pudimos vivir una emocionante pedida de matrimonio con «La carta».

El punto final del concierto fue puesto por «Sólo tú» y «Fascinación». Aunque los presentes no estaban dispuestos a dejar escapar tan rápido al cantante y un conjunto de canciones capitaneado por «Te soñé» fueron la traca de fin de fiestas para un concierto de ensueño.

Laura Salas

Soy fan, luego existo

Por Laura Salas

Soy fan, luego existo

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