• mayo 11, 2021 9:31 am

Por fin conocemos la canción que representará a España en Eurovisión 2021: “Voy a quedarme” de la mano de la maravillosa voz de Blas Cantó. Un tema con un mensaje que recoge un duro pero emotivo testimonio tras una pérdida.

El pasado 20 de febrero se inició la cuenta atrás para el festival con la gala de preselección en Televisión Española: Destino Eurovisión. Cosechando unos datos de audiencia un tanto desastrosos.

¿Cómo definir el programa? Pues con una de cal y otra de arena. La parte positiva fue el cúmulo de actuaciones memorables, tanto en solitario, como en compañía de grandes rostros de la música. En el lado oscuro, un sin fin de fallos de realización que perjudicaron al conjunto de la gala.

El show comenzó con un homenaje a pasadas candidaturas del festival: desde el mítico “La, la, la” pasando por “Bailar pegados” de Sergio Dalma o la más reciente “Soldi” para desembocar en un bonito guiño a “Universo”. Blas puso en marcha su imán con la cámara, seduciendo y alzando sus alas.

La gran protagonista de la noche “Voy a quedarme”, fue la primera en aparecer en escena. El cantante, tuvo un gusto exquisito para el despliegue en directo del tema. Comenzó al desnudo, emotivo y certero. Poco a poco, atrapó y aumentó la dosis de magia para encontrarse con un coro todopoderoso. La puesta en escena favoreció a este temazo.

A pesar de que “Memoria” adquirió forma y potencia con el directo, no fue suficiente para ganarse al público. La actitud y el carisma de Cantó estuvieron a la altura. Quizá, los destellos de luz de los focos despistaron al espectador.

Las grandes actuaciones parece que son aquellas que provienen de la sencillez. Esto, fue conseguido en “Complicado” junto a Vanesa Martín. Un juego de complicidad y admiración, a pesar de que el murciano tuvo dificultades con el sonido, demostraron su profesionalidad.

Una embarazadísima Edurne no quiso perderse tal evento. Con la potencia de sus voces consiguieron la chispa ideal para hacernos vibrar con “Somebody to love”.

La gala fue como un parque de atracciones plagado de emociones fuertes para el artista. Sus compañeras de Eurojunior sorprendieron cantando “Nuestra amistad” y llenando de lágrimas los ojos de nuestro representante.

A continuación, continuó el remember de la primera etapa eurovisiva de Cantó. Llegó “Lucía” con Andrés Suárez. El piano y la guitarra nos tocaron la fibra sensible.

La ganadora de Operación Triunfo 2020, Nia y su “Cúrame”, arroparon al artista. Dos animales escénicos de los cuales la interpretación es una de sus mejores bazas. Hay que mencionar además, su necesaria reivindicación contra los estereotipos machistas televisivos.

En compañía de Roi Méndez y Cepeda, le llegó el turno a “In your bed”. Una actuación desenfadada y divertida. Aunque, he de decir que esperaba mucho más.

El oro era necesario para cerrar la noche. No solo por “Él no soy yo” y “Amar pelos dois”, sino también porque Pastora Soler saltó al escenario. Maravilla pura ver la maestría de ambos en su subida vocal al estrellato. Reinventaron este himno con una gran sutileza y un empaste ideal de voces.

El final de la gala, ya lo conocéis todos. “Voy a quedarme” ganó la partida y estamos muy contentas por ello.

Seguiremos de cerca la evolución y la actualidad referente a nuestro representante. Pero, no nos cabe duda que dará lo mejor de si mismo para hacernos volar en Rotterdam.

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