Mi mejor año como fan (Parte I).

Muchas personas pensarán que la cantidad de conciertos se me ha ido completamente de las manos, y yo contesto que probablemente sea esto posible, pero nunca llegarán a sentir esa felicidad que se siente cuando se apagan las luces y aparece tu ídolo encima del escenario. Esta felicidad, se ha intensificado este año, compartiendo con vosotros sentimientos, experiencias… Llegado estas alturas del año, llega el momento de mirar atrás para resumir este 2019.
Permitirme que me salte la cronología, para destacar en primer lugar a mi artista de este año, del que más he podido disfrutar y sin duda es Blas Cantó. En cuatro ocasiones he seguido sus pasos, y siempre el espectáculo ha sido muy diferente. El artista desborda elegancia, llevándonos a todos a un estado de paz infinito, con unos agudos y unas notas impresionantes. Blas, ya me gustaba antes de verle en directo, pero después de ello, ha conseguido despertar en mi ese sentimiento de fan.
La primera artista de 2019, que pude ver en directo fue mi ojito derecho, Miriam Rodríguez. Una Sala But abarrotada para recibir a la gallega, fue uno de los ingredientes indispensables para crear una emoción única. Pues sí, este es de los conciertos en los que las lágrimas de felicidad salían solas. Miriam es desgarro que termina rompiéndote en pedazos, pisando el escenario como si llevase toda una vida en él. Uno de los mejores momentos del concierto, sin duda fue la aparición de Pablo López sobre el escenario para cantar “No!”. Sin duda había que saciar la sed, y el sold out meses después en El Circo Price era cita obligatoria.
Tengo 19 años, pero una vida como fan bastante longeva, y sí, el primer grupo al que seguí fue Maldita Nerea. Los murcianos, decidieron darle una vuelta de tuerca a su música, repasando toda su trayectoria acompañados por una orquesta sinfónica. Si cerrábamos los ojos, parecíamos estar sumidos en un cuento de hadas. Inolvidable. Meses más tarde, en el teatro Egaleo de Leganés, volvimos a saltar hasta tocar el cielo, con mi última cita con el Bailarina Tour.
Si a alguien le debo mi fanatismo por la música, se lo debo a mi madre y en este año, he podido acompañarla y disfrutar de sus ídolos. El primero de ellos, fue Bertín Osborne que a pesar de que hubo muchos detalles que no me terminaron de convencer, el artista dio un auténtico show vocal con un teatro Calderón lleno.
Todo fan de Operación Triunfo, no podía perderse el lleno de Ricky Merino en la Sala Shoko. El cantante, nos presentó las canciones que compondrán su primer álbum que suenan a temazos, además de grandes éxitos como los que cantó en su paso por el programa, además de emocionarnos con el reencuentro con sus excompañeros de academia, Raoul, Nerea, Agoney y Ana Guerra no quisieron perderse la cita del mallorquín con su público madrileño.

El buen tiempo asomaba, y llegó el turno de visitar a una de mis descubrimientos del año 2018, Sofía Ellar. Buen rollismo, ese sabor a las olas del mar y un carisma único, invadieron la sala Kaya de Guadarrama presentándonos su gira, bañarnos en vaqueros.
Aunque puede resultar raro, no fue hasta medidos de año, no pisé el Winzink Center, y fue para disfrutar de la gran Rozalén. Cuando rememoro esta cita, la recuerdo como uno de los mejores conciertos de mi vida. Desde una perspectiva de lucha y de mucha pero que mucha historia, la albaceteña, supo meterse al estadio madrileño en el bolsillo. Un ambiente de fiesta y de celebración pasaron a la historia de la carrera de la cantante.

Hablando de leyendas, llegó el turno de ver a Ana Belén, por la que su voz parece no pasar el tiempo. Además, de cantar las canciones de siempre, nos presentó su nuevo disco, “Vida” que consiguió levantar a todo el público de Las noches del Botánico.

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