• junio 19, 2021 10:35 pm

Delirium Nostri

Cultura con un toque muy personal

Rayden y “Homónimo”: una historia de verdades

PorLaura Salas

Mar 21, 2021 ,

¿Qué es para ti la música valiente? Para los que somos intensos en nuestro caminar, es aquella que nace cuando el mundo parece haberse vuelto loco. Pero, también aquella que no se basa en tópicos, sino que le planta cara a la vida. En muchas ocasiones, te remueve los pensamientos y te hace ver el mundo desde una nueva perspectiva. Esto es “Homónimo”, el último disco de Rayden.

Se trata de un álbum polifacético, de mirada de diferentes colores y estilos. En el cruce entre canción y canción siempre hay una sorpresa aguardando.

En este artículo abordaremos las canciones inéditas que incluye este álbum. Podéis encontrar el análisis de los singles en nuestra web.

A los periodistas nos enseñan que el primer párrafo de un texto debe contener las ideas esenciales de nuestra creación. El tema que descorre el telón de un disco tiene una gran responsabilidad: enganchar al oyente. En este caso se trata de “Himnostalgia”, donde asienta con firmeza las ideas con las que va a deleitar en este álbum.

Tras pasar por “Lo bailao”, llega “Dios, odio”. Cuestiona y desafía con verdad y certeza a la hipocresía que concentra la sociedad. La electricidad le acompaña, siendo este elemento un gran acierto.

Un sentido similar moldea la estructura de “Don Creíque”. La actualidad está creando una mentalidad con un porcentaje alto de desconfianza y esto supone el hilo conductor de este tema. Todos ponemos la cara de alguien a estos versos.

A continuación “Coachella” es un cambio de tercio a todo aquello a lo que estamos acostumbrados a disfrutar bajo la firma del cantante. En un primer momento no encajó a una servidora, pero con el paso de las escuchas, se repite una y otra vez en el pensamiento. Refleja a la perfección una sensación de vuelo provocado por las mariposas del amor. Hipnotiza, al igual que esa musa con diferente nombre dependiendo de quién se quiera sentir protagonista de este tema.

Si los primeros temas estaban sujetos a una actualidad muy arraigada en el día a día, “Ya no quedan centrales como los de antes”, mira al futuro y le canta, cuestionando las nuevas costumbres y embadurnado de cierta nostalgia.

La trama de este trabajo, de forma deductiva nos conduce hasta “La comedia del año en Francia”. La parte cantada en francés es todo un regalo para los oídos. Esta es un termómetro del “querer”.

Tradición y legado se unen en el dueto con Ciudad Jara: “El gobierno de las canciones”. La fugacidad de la vida y el carpe diem puede apreciarse hasta en la instrumental del tema.

La canción más emocionante llega como fin de fiesta. “La canción del centenario” está hecha de cachitos de eternidad: del reconocimiento de los medios, de sus fans, de los que han hecho de resorte para llevar al madrileño a su lugar en la música y de sí mismo. Lo confieso, la primera vez tocó mi fibra sensible.

Disco redondo, disco que llena los pulmones de matices variopintos. Deductivo e inteligente.

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